Este proyecto se dirigió a los hijos de solicitantes de asilo, desplazados y personas procedentes de asilo en quienes concurrían causas humanitarias que impedían su devolución.
Los campamentos se desarrollaron en Huérmeces del Cerro, Guadalajara, con 60 plazas disponibles que se dividieron entre 20 niños y niñas españoles y 40 niños y niñas refugiados, en cada uno de ellos. Se consideró que un grupo mayor de españoles podía crear una uniformidad cultural que no favorecía los intercambios culturales entre los participantes.
También se pretendió que estuviesen presentes el mayor número posible de países y culturas pues la heterogeneidad se consideró positiva para los objetivos de integración y educación intercultural.
Otro criterio tenido en cuenta fue su condición socioeconómica, dándose prioridad a los que tuvieran una situación de precariedad o necesidad y no pudieran acceder a otro tipo de vacaciones. Por último, se valoró la atención a los niños que viviesen en Centros de Acogida por la necesidad de integración y circunstancias de vulnerabilidad personal y familiar. Todos los criterios tomados en consideración se lograron cumplir en su totalidad para la composición final del grupo.
Duración: Verano de 1999
Financiación: Fundación Reina Sofía
Importe: 5.718.925 pesetas
Entidad ejecutora: CEAR
Beneficiarios directos: 85 niños refugiados en España
Beneficiarios indirectos: Familiares de beneficiarios del proyecto, y niños y niñas españoles integrantes de los campamentos