El objetivo es preparar al sistema sanitario ante la llegada de nuevos tratamientos.
La alianza científica reclama diagnóstico precoz, rutas asistenciales claras y financiación para afrontar la revolución terapéutica en Alzheimer que ya está aquí.
Está previsto que el documento se envíe al Ministerio de Sanidad, al Congreso de los Diputados y al Senado para exigir que el Alzheimer sea una prioridad de Estado y no se enmarque en políticas autonómicas diferenciales.